La campaña de declaración GEREP 2027 se refiere a las emisiones atmosféricas medidas durante el año 2026. Los titulares de instalaciones clasificadas para la protección del medio ambiente (ICPE) sujetas a declaración deben enviar sus datos medioambientales antes del 31 de marzo de 2027.
En un contexto normativo cada vez más exigente, la vigilancia de las emisiones atmosféricas constituye un reto fundamental para garantizar el cumplimiento normativo de las instalaciones industriales, reducir su impacto medioambiental y asegurar la calidad de los datos comunicados a las autoridades.
Los sistemas de medición continua de emisiones (CEMS), junto con cadenas metrológicas certificadas y sistemas de adquisición de datos de alto rendimiento, desempeñan un papel fundamental en este proceso.
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El 17 de agosto de 2021 se abre un nuevo capítulo en la lucha contra la contaminación atmosférica en Europa, y más concretamente en el sector de las grandes instalaciones de combustión.
De hecho, las emisiones industriales a la atmósfera están reguladas por diversas normativas nacionales y europeas destinadas a limitar su impacto sobre el medio ambiente y la salud humana. Los óxidos de nitrógeno (NOx) y el dióxido de azufre (SO₂), responsables en particular del fenómeno de la lluvia ácida, se encuentran entre los contaminantes más controlados.
Los valores límite de emisión (VLE) aplicables a las instalaciones industriales se definen hoy en día, en gran medida, a partir de los niveles de emisión asociados a las mejores técnicas disponibles (BAT-AEL: Documento de referencia sobre las mejores técnicas disponibles para grandes instalaciones de combustión).
De conformidad con las especificaciones del BREF sobre sustancias persistentes, persistentes y biopersistentes (PCB), estos operadores están ahora obligados a cumplir las estrictas normas establecidas por las mejores técnicas disponibles (MTD).
Estas directrices, fruto de un consenso europeo, pretenden normalizar las prácticas industriales reduciendo al mismo tiempo la huella ambiental.
Al incorporar la Directiva sobre emisiones industriales (DEI), este avance muestra cómo se puede actuar de forma coherente para proteger el medio ambiente. Subraya el compromiso de Francia y sus socios europeos con una industria limpia y sostenible. Este proceso también incluye la aplicación cuidadosa de las Mejores Técnicas Disponibles (MTD).
En la actualidad, la Directiva IED afecta a unas 350 instalaciones francesas. Entre ellas se encuentran las grandes instalaciones de combustión, cuyas emisiones representan casi un tercio de las emisiones nacionales de óxidos de azufre. Las instalaciones de combustión con una potencia térmica superior a 50 MW están sujetas a requisitos más estrictos en materia de vigilancia, control y reducción de las emisiones atmosféricas.
Este planteamiento refuerza el compromiso permanente con la competencia leal, al tiempo que da prioridad a la protección del medio ambiente en la Unión Europea.

La orden ministerial de 3 de agosto de 2018 impone la aplicación de las conclusiones del BREF (Documento de Referencia sobre las Mejores Técnicas Disponibles) relativo a las Grandes Instalaciones de Combustión (GIC o LCP) con el fin de reducir las emisiones de contaminantes a la atmósfera.
El marco normativo aplicable a las grandes instalaciones de combustión (≥ 50 MW) se ha actualizado mediante el decreto de 30 de enero de 2025, que modifica las disposiciones del decreto de 3 de agosto de 2018. Esta modificación introduce, en particular, ajustes en los valores límite de emisión, las modalidades de control y determinados requisitos técnicos que entrarán en vigor a partir de 2025 y 2026.
Estas son las principales conclusiones de este decreto:
Reducir los contaminantes
Aplicación de las MTD
Control e informes
Calendario de cumplimiento
Sanciones y medidas
Cooperación y formación
Estas medidas tienen por objeto reducir radicalmente la emisión de contaminantes a la atmósfera, contribuyendo así a proteger el medio ambiente y la salud pública.


Para garantizar el cumplimiento de los nuevos límites de emisión, las autoridades han endurecido los requisitos de control continuo de los contaminantes atmosféricos.
En la actualidad, las plantas industriales están obligadas a instalar sofisticados sistemas de control que miden en tiempo real las emisiones de sustancias nocivas como los óxidos de azufre (SO₂), los óxidos de nitrógeno (NOₓ) y las partículas finas (PM).
Por un lado, el Sistema de Medición Continua de Emisiones(CEMS) instalado en las instalaciones debe haber sido certificado como QAL1 por el TÜV (Alemania) o el MCERTS (Reino Unido) en su totalidad.
La norma se refiere a un «sistema certificado» como una «cadena metrológica completa, probada y certificada conforme a la norma EN 15267-3», y que cumple los requisitos de la norma EN 14181. Esta cadena incluye varias etapas indispensables para garantizar la fiabilidad del proceso de medición, entre las que se encuentran la extracción de humos, el sistema de acondicionamiento y el analizador de gases. Por lo tanto, el analizador de gases no puede certificarse por sí solo, sino que forma parte integrante del sistema certificado en su conjunto.
Además, el Sistema de Adquisición y Procesamiento de Datos (DAHS) es esencial para informar de las emisiones, no sólo en condiciones normales de funcionamiento (NOC), sino también en condiciones no normales de funcionamiento (OTNOC).
Este seguimiento continuo permite detectar de inmediato la superación de los umbrales, lo que facilita una respuesta rápida y eficaz para subsanar las infracciones.
Los datos recogidos son importantes no sólo para garantizar la transparencia y la trazabilidad, sino también para optimizar los procesos de producción con el fin de minimizar las emisiones.
Además, estos requisitos mejorados ayudan a las instalaciones a cumplir la estricta normativa medioambiental y contribuyen significativamente a proteger la salud pública y el medio ambiente.
En 2026, esta supervisión se inscribe en una estrategia de gestión medioambiental global. Los operadores deben poder garantizar la calidad, la trazabilidad y la coherencia de los datos medidos, en particular a la luz de los cambios introducidos por el decreto de 30 de enero de 2025.


Desde su establecimiento en 1995, Fuji Electric France se ha consolidado como el referente europeo en equipos industriales de medición y soluciones para la protección del medio ambiente, especialmente en el ámbito del análisis de emisiones gaseosas. Con sus raíces firmemente arraigadas en la experiencia y la innovación, el grupo Fuji Electric goza de una reputación internacional y celebra más de 60 años de excelencia como proveedor de sistemas de monitorización continua de emisiones (CEMS) de alta calidad.
En el corazón de Europa, Fuji Electric Francia destaca en ingeniería, integración y prestación de servicios dedicados al análisis de gases, operando desde su centro técnico de Clermont-Ferrand. Desde hace dos décadas, esta filial europea se dedica a la investigación, la producción, la certificación QAL1 (TÜV) y el diseño y mantenimiento innovadores de soluciones y armarios de análisis de gases CEMS.
Prestando especial atención a la medición de las emisiones gaseosas, el caudal de gases de combustión, la medición del polvo y la concentración de partículas, Fuji Electric France garantiza un servicio posventa excepcional.
Un equipo experto y dinámico mantiene y supervisa más de 200 instalaciones CEMS en toda Francia, subrayando su compromiso con una industria más limpia y responsable.

Las instalaciones industriales están ahora obligadas a instalar y mantener sistemas de medición y control de emisiones para cumplir estrictas normas medioambientales. Estos sistemas controlan en tiempo real los niveles de contaminantes emitidos a la atmósfera, lo que permite detectar a tiempo los umbrales superados. Proporcionan datos precisos y continuos que ayudan a los operadores a optimizar sus procesos de producción para minimizar las emisiones.
Fuji Electric cuenta con una gran experiencia y conocimientos en estos dos campos relacionados:
El mantenimiento periódico de estos equipos es esencial para garantizar su fiabilidad y precisión, contribuyendo así a la protección del medio ambiente y la salud pública.
Al invertir en tecnologías punteras de control de emisiones, las plantas demuestran su compromiso con la sostenibilidad y el cumplimiento de la normativa.
En el contexto normativo de 2026, la calidad de los sistemas de medición y tratamiento de datos se convierte en un aspecto fundamental para garantizar el cumplimiento normativo y anticiparse a los cambios normativos.

Fuji Electric ha desarrollado el sistema de adquisición y procesamiento de datos Fuji DAHS. Este software permite a los operadores de instalaciones cubiertas por la declaración anual de emisiones contaminantes declarar las emisiones a la atmósfera y las emisiones de gases de efecto invernadero.
Con Fuji DAHS, los usuarios pueden automatizar la recogida y el tratamiento de datos medioambientales, garantizando la precisión y fiabilidad de la información comunicada.
El sistema está diseñado para cumplir la normativa vigente y facilita la notificación a la plataforma GEREP (Gestion des Émissions et des Rejets des Établissements Polluants).

Fuji Electric France, como miembro influyente de GIMELEC Analyse, desempeña un papel activo en el avance de las tecnologías en el campo del análisis industrial.
La experiencia de nuestros profesionales ha sido decisiva para perfeccionar los algoritmos de la última iteración de la Fuji DAHS v7, fruto de una estrecha y productiva colaboración con diversos especialistas del sector.
Nuestro planteamiento se ha visto enriquecido por las importantes contribuciones de los miembros activos de FEDENE, una red de empresas especializadas en servicios energéticos y medioambientales, lo que subraya la importancia de trabajar juntos.
Nos enorgullece anunciar que nuestros esfuerzos conjuntos con Gimelec Analyse y Fedene han dado lugar a la publicación conjunta de la "Guía Fedene/Gimelec", un documento de referencia para la adquisición, el tratamiento y la notificación de datos relativos al seguimiento de las emisiones de contaminantes atmosféricos, consolidando así nuestro compromiso con la mejora continua de las prácticas medioambientales.

El nuevo sistema de adquisición y procesamiento de datos Fuji DAHS v7 supone un importante paso adelante en la gestión de las emisiones contaminantes. Esta innovación completa la estrategia de transformación digital de Fuji Electric. Utiliza las últimas tecnologías de comunicación digital. Esto incluye soluciones inalámbricas y almacenamiento seguro de datos en la nube. También permite enviar notificaciones por correo electrónico o SMS.
El Fuji DAHS v7 no es sólo una proeza tecnológica; también cumple los requisitos normativos más estrictos. Conforme a las normas francesas y europeas, en particular la EN17255, este sistema garantiza a los operadores el pleno cumplimiento de la normativa actual y futura.
Mediante la integración de estos avances, Fuji Electric ofrece a las empresas una solución robusta y moderna para la monitorización continua de las emisiones, garantizando una gestión eficaz y proactiva de su impacto medioambiental.
Este desarrollo significa que los usuarios pueden beneficiarse de datos más precisos y de una mayor capacidad de respuesta gracias a las alertas instantáneas. Al elegir el DAHS de Fuji, los operadores han adquirido una herramienta esencial para hacer frente a los retos medioambientales actuales y futuros, al tiempo que optimizan su rendimiento operativo y el cumplimiento de la normativa.


La declaración GEREP 2027 se basa en los datos recopilados entre el 1 de enero y el 31 de diciembre de 2026.
Los operadores afectados deben, en particular:
Una preparación previa de los datos permite garantizar el cumplimiento normativo y reducir el riesgo de errores durante la campaña de presentación de declaraciones.
Las mediciones reglamentarias de las emisiones atmosféricas deben realizarse con la frecuencia establecida en las órdenes de la prefectura y en las fichas de las ICPE correspondientes.
Dependiendo de las actividades y los contaminantes objeto de control, los controles periódicos pueden exigirse con una periodicidad de entre tres meses y tres años.
Algunas sustancias especialmente sensibles, como las dioxinas y los furanos, pueden ser objeto de campañas de medición mensuales en determinadas instalaciones específicas.
La medición de las emisiones atmosféricas se basa en métodos normalizados que permiten cuantificar con precisión las concentraciones de gases y partículas emitidas a la atmósfera.
Se utilizan dos enfoques principales:
Dependiendo de los contaminantes que se deseen detectar, se pueden emplear varias tecnologías:
La vigilancia de las emisiones industriales se inscribe en un marco internacional destinado a reducir la contaminación atmosférica y sus efectos sobre el medio ambiente. Así, varios convenios internacionales imponen una reducción progresiva de las emisiones contaminantes.
Al mismo tiempo, la vigilancia de la calidad del aire permite evaluar las concentraciones de contaminantes en el medio ambiente y comprobar el cumplimiento de las normas destinadas a proteger la salud humana.